Hablar de diseño web no se limita únicamente a lo estético, a la imagen y a la belleza de una página. Este concepto abarca también a la necesidad que tiene cualquier portal digital de posicionarse dentro de los grandes motores de búsqueda que, como Google, le dan una gran importancia a este factor.

Indudablemente, esto está relacionado de forma directa a la aceptación que demuestra un usuario al entrar a un sitio web, por lo que el tema de la primera impresión es fundamental. Si una empresa no logra mostrar con fidelidad el valor de la marca mediante el diseño, está condenada al fracaso.

Por otro lado, este asunto es tan delicado que no se puede ignorar el peso de la competencia en este universo digitalizado. Los competidores directos e indirectos siempre buscarán destacarse del resto de las propuestas con ideas innovadoras, para lograr el objetivo anhelado por todos: marcar una diferencia.

En este sentido, a la hora de crear un sitio web debe prestarse atención a estas constantes que influyen de tal forma que ayudarán a definir las metas particulares. Pero, es importante tener en cuenta cuáles son las últimas tendencias en este campo, para ir acorde con los gustos de los actuales consumidores.

En los últimos tiempos, el diseño web ha estado definido por estos recursos que permiten brillar de una manera vanguardista:

  • Énfasis en el contenido valioso: anteriormente, el uso de barras, encabezados, banners, etc. estaba de moda. Ahora, la información útil es la protagonista.

  • Diseños planos: aunque algunos piensan que son pocos creativos, estos ayudan a plantear un portal limpio y fácil de entender.

  • Patrones geométricos, líneas y formas: estas figuras enmarcan datos con facilidad y se adaptan bien al punto anterior.

  • Encabezados y títulos creativos: el cambio de letras, de posiciones y colores aporta movimiento que atrae las miradas de los internautas.

  • Colores degradados: mantiene una misma paleta de color, pero creando nuevas sensaciones.

  • Uso de GIFs y animaciones: sirven para explicar cómo funciona un producto con algo de simpatía.

Además de estas herramientas, se ha empezado a apostar más por las páginas de destino y por los objetos dibujados a mano. Estos planteamientos son una referencia, pero, al final, el producto tendrá que ser fiel al negocio y su identidad.